DE MI HUMILDE COSECHA...


15 de Julio 2016: Los pendientes de plumas azules que me regalaste.

Hoy me he puesto los pendientes de plumas azules que me regalaste ayer. Si, esos a los que he otorgado categoría de especiales nada más sacarlos de la bolsa de regalo, y que me han hecho sonreír porque tú dices que son "muy yo". También me he puesto ese vestido que me favorece y que solo me pongo algunas ocasiones en las que necesito verme bien. Por supuesto, he aplazado un día más la maravillosa dieta milagro que iba a empezar y he saboreado el enésimo helado del verano. Y, sobre todo, he dado rienda suelta a todas esas palabras que normalmente andan en algún rincón de nuestro interior encadenadas por la rutina y la cotidianidad de los momentos diarios.
Hoy, al despertarme, he visto tu mensaje "Buenos días pequeña.
He visto lo de Niza y se me ha encogido el alma, nosotras hablando tranquilamente y aqui al lado sucediendo eso..."
Por eso, nada más leerlo, me he puesto los pendientes de plumas azules que me regalaste ayer. Porque ellos quieren destruir nuestro pasado dejando en polvo monumentos históricos que forman parte de nuestro legado, porque ellos quieren destruir nuestro futuro sembrando miedo y caos allá donde miramos y rompiendo nuestra esperanza en la humanidad. Pero nosotros... Nosotros tenemos el poder del momento, tenemos el presente y con él tenemos la vida. No, yo no quiero sobrevivir, yo quiero VIVIR, sin miedo, disfrutando al máximo de la vida y de sus pequeñas cosas. Y me siento en la obligación de hacerlo, por todos aquellos a los que les han arrebatado esa oportunidad, sin guardar nada para una ocasión especial porque vivir es una ocasión especial.



¿Una señal?

Y de repente, sucede. Un pequeño momento de todos los que forman tu rutina, un instante efímero y aparentemente insignificante que hace que cambies la forma de ver las cosas, que le da una nueva perspectiva a eso que llevabas mirando tanto tiempo desde el mismo punto de vista y que no entendías. Puedes pedir señales al universo pero hay cosas que solo se comprenden en esos precisos instantes. Pero uno de esos instantes… ¿no es una señal? Podría llamarse así pero por mucho que creamos que viene del universo, del destino, no es así, viene de dentro de nosotros, del subconsciente para ser más precisa.
En el subconsciente residen nuestros miedos, inseguridades, nuestros principios y los deseos más profundos y el está ahí, agazapado, al acecho de algún suceso que pueda cazar para alimentar la mente consciente dándole algo que pueda interpretar de manera que entienda que hay cosas que aunque no se puedan razonar, están ahí, y pueden hacerse realidad. Y nosotros tenemos que saber aprovechar esa oportunidad de dejar que salga a la luz aquello que normalmente está en la sombra. El subconsciente no puede razonar como el lado consciente y creo firmemente que para tomar ciertas decisiones que deben basarse en lo más profundo de nosotros, el razonamiento nos limita.
Podemos seguir pidiendo verdades al universo pero, la verdad es que hasta que lo inconsciente no se haga consciente, seguiremos responsabilizando al destino de las decisiones que nos corresponden a nosotros porque, aunque parezca un juego de palabras, no somos conscientes del poder del subconsciente.





CAUSA O EFECTO



En ese momento de tu vida en el que nada realmente preocupante debería quitarte el sueño, en el que todo va en según el camino marcado, de repente, algo dentro de ti no encaja, las expectativas que tenías para esta etapa de tu vida no se están cumpliendo. Y viéndote como un mero espectador de la obra que es tu propia vida, no te sientes tu mismo, sientes que alguien que en apariencia eres tú la dirige conforme a lo que la sociedad o las circunstancias establecen, y condicionando a la persona que eres en esencia. Y quizás puedas pensar que es demasiado tarde, como un incendio que contemplas, inmenso e incontrolable, preguntándote como ha llegado a producirse, cuál ha podido ser el desencadenante de ese fuego que ahora es tan difícil y peligroso parar y confundiendo la causa con el efecto. Ese fuego que empezó con un minúsculo objeto incandescente que miraste de soslayo y desatendiste por otros fuegos más inminentes. Y entonces, solo te queda plantarle cara, dejar el cómodo refugio y salir ahí fuera a arriesgarlo todo porque, pase lo que pase, solo así volverás a tomar las riendas de tu guión y a poner en valor tu esencia.





FELICIDAD

Un día te paras a pensar en todo lo que has tenido y ya no tienes, en lo que podrías tener y en lo que tendrás. Haces memoria y en ningún momento de tu vida has podido afirmar: soy completamente feliz. Buscamos la felicidad en cosas que aún no tenemos y que no sabemos si podremos tener, en vez de buscarla en las cosas que tenemos ahora, en este día, en este minuto, en este momento… De ahí la frase “no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita”, tenemos que aprender a vivir felices con lo que tenemos y no necesitar más de lo que tenemos para ser feliz, de esta manera, todo el tiempo que pasamos buscando “algo” por lo que levantarnos cada día y que nos haga feliz, lo aprovecharemos para disfrutar de las cosas que nos hacen sonreír HOY y que no sabemos apreciar, porque hay veces, que miramos tan lejos que no vemos lo que tenemos al lado. 


COSTE DE OPORTUNIDAD 

En economía, el coste de oportunidad es aquello a lo que renunciamos cuando tomamos una decisión económica. Una decisión se toma pensando en qué oportunidad dará mayor rentabilidad. Pero ni si quiera en economía, una ciencia que se basa en las matemáticas, es 100 % seguro que la decisión que vamos a tomar sea la correcta… Esto se debe a que existe el riesgo, es decir, las decisiones se toman en un escenario incertidumbre en el que es imposible saber con exactitud lo que sucederá, por lo tanto, existe el riesgo de que suceda algo diferente a lo que preveíamos y a lo que habíamos valorado a la hora de tomar la decisión. Si ni si quiera en economía, con unos estudios previos y un respaldo matemático basado en fórmulas y en resultados casi exactos, es evitable que el riesgo nos afecte, en la vida, ¿en qué debemos basarnos para saber que estamos tomando la decisión correcta o la que más posibilidades tiene de ser la correcta? Es muy probable que nos equivoquemos al tomar una decisión importante en nuestra vida y esto es algo que da mucho miedo, ya que el coste de oportunidad puede ser enorme… Pero si lo pensamos bien, nuestras elecciones no tendrían ningún valor si no existiera el riesgo de equivocarnos y la vida no tendría ninguna emoción si no viviéramos en este escenario de incertidumbre, y no solo me refiero a la emoción como un momento de tensión que se produce cuando no sabemos qué pasará y que conduce a una mezcla entre vitalidad y miedo, me refiero al llanto, a la alegría, al enfado, a la satisfacción, etc. Todo ello son emociones que no experimentaríamos si supiéramos certeramente cual es la elección correcta, al igual que no aprenderíamos nada, porque son precisamente nuestros errores los que nos forman. Entonces, cada vez que nos preguntemos si habremos tomado la decisión correcta, solo nos queda valorar nuestras elecciones en base a lo que hemos tenido que renunciar o a lo que arriesgamos al hacer esa elección, de esta manera, sabremos que, aunque la “rentabilidad” de nuestra elección no sea la esperada, habrá merecido la pena porque nos habrá servido para aprender o para obtener ciertos beneficios que no lo hubiéramos tenido al tomar otra decisión. Tomemos la decisión que tomemos, siempre habrá un coste de oportunidad y hay una pregunta inevitable unida a él:  “¿y si…?” y, siendo conscientes de ello, no nos perseguirá eternamente esta pregunta sin respuesta…

EL AMOR


Esta sociedad tan "coherente" en la que vivimos, no debería inculcarnos manifestar el amor en un día concreto al año... A estas alturas deberíamos saber que los cuentos de princesas no son más que eso, cuentos, que los principes azules y las personas perfectas no existen, pero si existe alguien perfecto para ti; que no hay una relación perfecta en la que todo es maravilloso, hay discusiones y, a v...eces, ganas de matar a la persona que tienes al lado por cosas que te sacan de tus casillas, pero poco a poco aprendes a aceptar esas cosas y las pasas por alto y eso...eso si que es maravilloso... A veces incluso te decepcionas con la persona que tienes al lado porque esperas que actúe de una forma y no lo hace o esperas que no actúe de una forma y lo hace, pero entonces aprende de su error y para compensarlo hace algo que no te esperas y con lo que olvidas esa sensación de decepción sustituida por orgullo e ilusión... No, el amor no es un cuento ni una película con final feliz, el amor es eso... aprender a superar obstáculos y altibajos que hacen que mires a la persona que tienes al lado sabiendo que a pesar de todo, sigue ahí y tu también...

PD: Qué es eso de San Valentín??? :)



MIEDO


Es curioso el concepto que existe del miedo. La definición general del miedo es: Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario, recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea. Seguramente esta definición refleja claramente lo que todos hemos sentido en algún momento de nuestra vida o, para los menos valientes como yo, en muchos momen...tos de nuestra vida. La complejidad del concepto "miedo" está en la situación que lo causa. Casi todo el mundo tiene miedo a las catástrofes, a las enfermedades, a los accidentes, a los fantasmas... cosas que se escapan a nuestro control... Pero, en la mayoría de los casos, esos miedos son miedos "basicos" y que todos tenemos asumidos, por tanto, no nos atormentan... El que de verdad nos atormenta, es el miedo que tiene causas sentimentales, que no esperamos, ni tenemos asumido: el miedo a nuestros propios fantasmas... Es curioso, es precisamente éste el que podemos controlar...




                                                            EL MOMENTO


Vivir el momento parece sencillo, es fácil decir: ¡carpe diem!, ¡vive el momento!, ¡se feliz!, ¡disfruta de la vida! ¿Pero qué pasa cuando hay que poner en práctica esas palabras?

En EL MOMENTO hay que pasar a la acción, nos toca entrar en juego y ser partícipes, en EL MOMENTO todo depende de nosotros, y eso da miedo, es más fácil quedarnos a un lado y hacer del pasado o del futuro los protagonistas, quizás porque pensando en los lastres e influencias del pasado y la incertidumbre del futuro, nos libramos del protagonismo y, a su vez, de la responsabilidad sobre nuestra propia vida. Si hacemos esto, creeremos que los fracasos no son responsabilidad nuestra porque viviremos en el pasado que no se puede cambiar o en el futuro que no se puede predecir, pero también perderemos EL MOMENTO y, con él, el control del nuestra vida, porque del pasado se aprende para actuar en el presente y con los actos del presente se formará nuestro futuro…



LAS GAFAS CON LAS QUE VEMOS EL MUNDO


Normalmente utilizamos mucho las frases "desde mi punto de vista", "esa es mi forma de verlo", etc. pero la mayoría de las veces no somos conscientes del significado latente en esas frases...
Es como si cada persona viera una misma realidad a través de unas gafas y, depende de cómo sean esas gafas, la realidad puede verse distorsionada y de forma muy diferente a como otros la ven.
Algunas personas no necesitan gafas, ven una realidad simple, sin complicaciones, se limitan a interpretar la cosas de forma literal. Otros llevan lentillas, ocultan al mundo, por diversos y desconocidos motivos, su forma de ver las cosas. El resto de personas llevan gafas con diferentes graduaciones y de diferentes formas y colores... Si esas personas se intercambiaran sus gafas, seria un desastre, todos verían borroso y se sentirían inseguros y perdidos, les costaría muchísimo interpretar o identificar lo que tienen alrededor... Pero, a pesar de la dificultad inicial, solo harían falta unos segundos, quizás minutos, para apreder a identificar e interpretar las cosas con esas gafas ajenas. Se darían cuenta de que las gafas de la otra persona no son peores que las suyas, simplemente son diferentes...

No hay comentarios:

Publicar un comentario